Historia del Tarot

En la Historia del Tarot y sobre todo en sus orígenes existen diversas teorías, algunos historiadores lo sitúan en tan temprana edad como el siglo VII en China, otros lo atribuyen al Antiguo Egipto y luego se extendieron alrededor del 120 por el Oriente Medio. Hay diversas teorías en torno a la aparición de las cartas del tarot. Sin que se haya llegado a una conclusión única. Algunas sitúan el génesis con la invención de las cartas de juego en la China del siglo 7. En China se utilizaban como juego lúdico, convirtiéndose posteriormente en Oráculo y más tarde en lo que conocemos hoy como el arte de la cartomancia o las tiradas del tarot.

Otra vertiente atribuye la procedencia del tarot al Antiguo Egipto. El libro de Thot, se compone de 78 planchas (al igual que el número de cartas del tarot) con grabados jeroglíficos. Sin embargo, la historia más fundamentada remonta su aparición a los Mamelucos. Los mamelucos eran esclavos, mayoritariamente originarios de Turquía, procedentes de Asia Central, de las zonas del Mar Negro y más al norte, islamizados e instruidos militarmente y que en un principio actuaban como soldados a las órdenes de los distintos califas abásidas. Concluyeron constituyendo en 1250 su propio sultanato en la zona de Oriente Medio, extendiéndose por Egipto y Siria. Por primera vez aparecen en las cartas los cuatro palos que llegan hasta nuestros días.

El juego de naipes más antiguo que se conoce es el Tarot de Filipo María Visconti, que se encuentra hoy en el día en la Universidad de Yale, por lo que los primeros conocimientos que se tienen del Tarot se atribuyen al siglo XV italiano. Es supuesto por historiadores italianos, particularmente por Giordano Berti que el duque de Milán lo inventó, y es un hecho conocido que algunas figuras del Tarot de Filipo son similares a las de otra baraja diseñada por el duque en 1415, conocida como el Juego de los 16 héroes.

Algunos investigadores de la actualidad como Encarna Sánchez y Daniel Rodes, estiman el origen del Tarot en los cátaros del Medioevo y en la sociedad occitana, la cual poseía una forma de ver la vida y el universo de una forma que tiene mucho que ver con las ideas filosóficas del juego del Tarot. El sistema adivinatorio vendría con el paso de los años, porque se supone que en un principio fue utilizado como transmisor de pensamientos filosóficos, sobre todo por el cristianismo y los romanos ortodoxos, muestra de ello es la figura de La Papisa o Suma Sacerdotisa.

Otros historiadores afirman que fueron los gitanos quienes impusieron el Tarot y las tiradas de sus cartas como medio para adivinar el futuro en su peregrinar por los territorios europeos. Aunque es cierto que los gitanos comenzaron su paso por Europa cuando el Tarot ya era conocido. Sus orígenes como juego de naipes pueden situarse sin ninguna duda en Italia y luego se extendieron por toda Europa alrededor del siglo XVIII.